En cierto momento a alguien se le ocurrió que los mensajes que se envían en correos en cadena serían más divertidos en formato Power Point, acompañados de musiquita y clip art inútil, cuando el chiste o el profundo mensaje que contiene hubiese cabido en 3 lineas de texto plano, ahorrándonos a todos lo que lo vimos hasta el final pensando que de pronto se veían tetas la pérdida de tiempo y espacio.
Esa manera de bastardizar un medio de presentación ya erosiona suficientemente mi fe en el género humano, y es una mala idea porque:
- Lo que se pudo leer en 2 segundos te quita 3 minutos mientras que se baja la vaina y vas lámina por lámina
- Ocupa espacio y ancho de banda, el hecho de que tengas ya 6 gigas en gmail no justifica que se te gasten en porquerías
- No todos revisamos el correo desde una computadora con power point, o nisiquiera desde una computadora, puede ser desde un celular
- Cierto médico mandó unas indicaciones para un niño enfermo en power point y en el otro hospital no lo pudieron leer y el niño se murió. Bueno eso lo acabo de inventar… pero podría pasar!
En un mensaje de esos me llegó esta historia que me llamó la atención:
Un hombre muy rico se acerca a un pescador y le dice, “disculpe buen hombre, veo que pesca muy poco, apenas para dar de comer a su familia, debería pescar un poco más”, “y por qué deberia de hacer eso?, así como estoy ahora vivo tranquilo, pesco un poco en la mañana, después me reuno con los amigos a jugar a las cartas y por la noche comparto con mi familia”, “porque podría vender el excendente en el mercado y ahorrar un dinero”, “y qué haría con eso”, “podría comprar otro bote y contratar a otro muchacho, su pesca se multiplicaría”, “y qué haría después?”, “podria reinvertir esa ganancia en otros botes para conformar una flota pesquera y una empresa”, “y qué haría después?”, “su empresa podría crecer comprando todos los botes de todos los pescadores de la costa, hasta hacerse trasnacional y cotizar en la bolsa, donde los dividendos le darian capital para invertir en otras empresas y hacerse inmensamente rico”, “y qué haría después?”, “pues después podría retirarse a una isla tranquilamente, pescar un poco en la mañana, jugar a las cartas con sus amigos y compartir con su familia en la noche”.
Bien, ahi termina el cuento, y donde toda esa gente que yo nunca he respetado suspira y dice “que profundo, osea, el pescador, osea, el ya tiene la felicidad, osea, dios mio que lindo se lo voy a enviar a toda la lista, osea que profundo”.
Yo me tomé la libertad de completar el cuento para que la gente vea como terminó realmente y reenviarlo con mi addendum:
“Vino una tormenta y se llevó el unico bote del pescador, como irresponsablemente no tenia nada ahorrado se hundió en la miseria, su hija se hizo prostituta y el hijo un malandrito drogadicto, la mujer finalmente lo abandonó y se fue a vivir con el hombre rico del cuento, ahora en este mismo momento comen langosta regada con champaña cristal en la cubierta de un yate”.
Seee, entonces tu eres uno de los pescadores que se consuelan en su pelabolismo con filosofía de power point, o de los hombres ricos que al final se agarran los culos buenos y comen langosta en el yate?
La vida, pequeños, no es, ni será, como en el Power Point.
Está en ti.

