Anoche sone con un mundo donde no había religiones.
Pensé encontrarme un mundo amoral, hedonista y anárquico, pero vi otra cosa.
La gente no estaba obnubilada y encerrada en dogmas… nadie se creía poseedor de la verdad, la buena nueva, la salvación… lo que le hacía facilísimo respetar al otro que pensara distinto, era algo asi como cada loco son su tema; No había nada sagrado, lo que me sorprendió, pense que por eso la gente no tendría de donde aferrarse o una guía sobre como se debe vivir, pero resultó que al no haber nada sagrado era mucho más difícil, si no imposible, decir algo que ofendiera, hiriera, atacara las creencias del otro…, como nadie se ofendía, nadie sentía la necesidad de lavar esa ofensa con violencia. Se les hacía bien dificil justificar guerras.
Cada quien era dueño de su cuerpo, y hacía con él lo que le provocaba, dije, “nada, un bacanal y una orgía constante”, pero vi que la gente era más bien recatada, debe ser que al no haber nada prohibido en gozar cada quien como mejor le gustase todo el asunto perdía su mística y la gente lejos de entregarse al desenfreno se dedicaba a gozar y ya, con tranquilidad, y con responsabilidad. Los gobiernos, al no ver nada sucio o pecaminoso educaban bien a sus pueblos sobre el control de la natalidad con métodos anticonceptivos, y ninguna institución se oponia.
La gente comía y bebía lo que quisiera, el día que quisiera, cualquier alimento era bueno. Es más, a la gente le hubiese parecido ofensiva una regla como, no se, que no se puede comer pescado el miercoles sagrado de la sexta semana del año, y creerse muy virtuoso por eso, cuando quizá a algunos pasos de ahi alguien muere de hambre porque no tiene nisiquiera ese pescado. Repulsivamente grotesco y ofensivo.
Los hombres y las mujeres, o lo que sea con lo que sea, se juntaban porque querían estar juntos y ya,no como máquinas de hacer más adeptos a dogmas y a satisfacer necesidades biologicas arcaicas, no había nada de sagrado en juntarse, lo que hacia super fácil el separarse. Me costó mucho ver mujeres que se quedasen con tipos que las coñazeaban por pensar que al romper esa unión caían en pecado mortal.
La gente creía que la vida es una sola, y que se vive aca, que lo que haces lo pagas aca, y ahora. Por lo que cada vida era sagrada, porque no tenías otra oportunidad de reencarnar o vivir una vida eterna. Y la gente valoraba mucho más el tiempo que pasaba con sus seres queridos, porque era único e irrepetible, porque sabía que al partir del mundo no los vería más. Era bien difícil ver a amigos, novios o hermanos pelearse por estupideces.
Total que la gente no se encomendaba a poderes místicos que dependiesen de las estrellas, ni a fuerzas invisibles que les resolvieran la vida y de las que esperar milagros. Cada quien creía en si mismo y se daba cuenta de que si su mundo era un desastre nadie iba a bajar a arreglarlo y que dependía de ellos mismos, y si alguien se arrodillaba a rogar mirando a idolos, ayunar, meditar, buscar en libros las respuestas o algo de eso seguramente se ganaría unas palmadas en la espalda y la frase “párese hermano, ahí postrado no esta logrando un carajo, más nos vale ponernos a trabajar para arreglar esto”… Y cada quien construía su propio milagro.
Anoche soñé con un mundo sin religiones.

Con qué sueñan ustedes?

