- “Por que no intercambian los juguetes que tengan repetidos entre ustedes?”
Los dos se me quedan mirando como si hubiese dicho la vaina más inteligente del planeta. Tienen 5 y 7 años.
- “Qué vas a hacer con 2 carritos y tu con 2 pelotas?, mejor las intercambian”
No los culpo por aferrarse tanto a lo que agarraron en la piñata hasta el punto de no darse cuenta por ellos mismos que quizá era mejor dar algo para recbir otra cosa, llevan una semana metiéndoles la piñata en la cabeza, tuvieron que esperar hasta esta hora para tumbarla, tuvieron que golpear y patear para agarrar algo con miedo a que los dejaran sin nada. Que metáfora de la vida misma… tanta expectativa para que la vida te de una mierda de cocinita de plástico, un reloj que siempre da la misma hora y un avión con ruedas de camión.
Veo el fondo de mi vaso de plástico de frescolita y sonrío.
- “Oigan pero ustedes ya son amigos otra vez no se estaban peleando?”
- “No, ya no”
Me pregunto como pueden haberse dado esos golpes y ahora estar como si nada. Están barriendo lo que queda del cadaver de Buzz Lightyear y comprendo muchas cosas. Toda esta fiesta es un ritual para destruir a palazos a su heroe y obtener premios mientras todos gritan “dale, dale, dale”. Total que al muñeco le pegamos de gratis y nos dan premios, pero a este que me quitó el caramelo no le puedo dar unos coñazos porque aparecen 15 mamás a decir, “epa epa epa, no se den, qué es eso? eso no se hace”. Que confuso para alguien de 5 años.
Veo que están escondiendo las bolsas y es que ya viene una mamá agarrada de la mano de un carajito llorando. Su bolsa está vacía y la mamá viene “pidiendo” colaboración a los niñitos que si agarraron algo para llenarla.
Yo por mi parte me paso al bolsillo de atrás las cosas que me había agarrado. Que se joda. Y pasa de largo.
- “Oigan ustedes dos no le dieron nada a P….”
- “Y tu! los juguetes son para los niños!”
- “Si bueno pero esto es para un gato, ustedes si son malos”
- “Es que P… es tonto porque le dijeron que se sentara y no le dio le dio la gana y cuando caían los juguetes no se metió ni hizo nada porque es tonto”
- “Claro y tu te fajas agarrando tu broma, agarraste el mejor puesto, te conseguite hasta dos bolsas, te diste unos golpes para medio agarrar algo y ahora viene la mamá esta y te obliga a darle a P… unas vainas cuando el no hizo un carrizo”
- “Si porque es tonto y no jugamos con él”
Como se sentirá cuando crezca y vea que la vaina no termina ahí, que van a haber toda una serie de personajes imbéciles que van a estar con él en trabajos de colegio y no van a hacer un carajo pero van tener la misma nota, que se van a graduar nadie sabe como, que no van a servir para un carajo en el trabajo pero vivirán haciéndo milagros para que no los boten mientra los demás cargan con ese lastre… y en fin, toda una serie de vagabundos mediocres que no harán más que llorar porque no pudieron llenar la bolsa y mirarán la tuya con codicia. Y, en el peor de los casos y para mayor afrenta, vendrá algun mamá a quitarte de la bolsa para darles a ellos y llamará a la vaina “justicia” o alguna imbecilidad de esas.
- “Mira ya se bajaron los niños del colchón, el señor dice que te puedes montar”
- “Excelente! vamos?”

